Atención, dueños de mascotas: cómo encontrar la alfombra perfecta
Atención, dueños de mascotas: cómo encontrar la alfombra perfecta
Tener un amigo peludo de cuatro patas y construir con él una relación, o incluso una amistad, puede ser una de las sensaciones más bonitas del mundo. Sin embargo, esa amistad tiende a tambalearse de vez en cuando, concretamente a la hora de limpiar la alfombra.
Por mucho que se quiera a la mascota, quitar el pelo de las alfombras y restregarlas puede convertirse a menudo en una tarea pesada. Si el tejido no es lo bastante resistente, las uñas pueden estropearlo rápidamente. O, peor aún, el animal puede hacerse daño. Por suerte, hay una solución sencilla para no tener que renunciar ni a su pequeño compañero ni a la alfombra que adorna el suelo: hoy en día existe una gran variedad de alfombras pensadas para quienes tienen mascotas.
Quienes tienen mascotas lo saben bien: para perros y gatos, una alfombra ejerce una atracción irresistible. Es comprensible que a las mascotas les guste acomodarse sobre una mullida alfombra o incluso jugar con ella. En muy poco tiempo, hasta la alfombra más bonita se llena de pelos que se resisten con tenacidad a la aspiradora, mientras las fibras se apelmazan y se levantan en todas direcciones. ¿Tienen entonces los dueños de mascotas que renunciar a una alfombra decorativa? ¡Por supuesto que no! Las alfombras para dueños de mascotas simplemente tienen que aguantar un poco más.
Las alfombras más adecuadas para dueños de mascotas
Las más adecuadas para convivir con una mascota son las alfombras sintéticas de tejido plano y las alfombras de sisal. Ambas tienen una estructura muy firme que evita que el animal se arranque las uñas.
Además, una estructura así tiene otra ventaja: es muy fácil de cuidar. Los pelillos se aspiran sin más. E incluso las manchas más grandes se quitan rápidamente con un paño, agua y hasta un producto de limpieza. Aun así, el producto que utilice debe ser más bien suave y no demasiado ácido, para que la superficie no se decolore con el tiempo.
Sisal
El sisal es una fibra natural que se obtiene de las hojas del agave. Gracias a sus propiedades higroscópicas, puede mejorar notablemente el clima interior de una estancia. Es decir, la alfombra absorbe la humedad sobrante del ambiente y la devuelve cuando hace falta. Una alfombra de esta fibra no solo es muy fácil de cuidar, sino que además repele la suciedad de forma natural.
Para quienes tienen gato, el sisal es la mejor elección.
Muchos rascadores para gatos se fabrican con una materia prima similar, por eso estas alfombras pueden hacer las veces de rascador. En nuestra colección encontrará alfombras de sisal.
Tejido plano
Este atributo no dice nada sobre el tipo de material, pero sí sobre la forma de elaboración. Se distingue entre alfombras de pelo largo, alfombras de pelo corto y alfombras de tejido plano. Se llama pelo a las fibras sueltas que sobresalen hacia arriba desde la base de la alfombra. Cuanto más largo es, más mullida resulta al pisarla. Las alfombras de tejido plano no tienen pelo: su cara superior consiste únicamente en la estructura del tejido.
¿Qué hay que tener en cuenta al comprar una alfombra para mascotas?
Con estos consejos sobre materiales ya tiene mucho ganado. Aun así, al comprar una alfombra para un hogar con mascotas hay algunos pequeños detalles que conviene tener en cuenta y que harán el día a día aún más fácil.
Aunque estas alfombras son muy poco exigentes, conviene, en la medida de lo posible, elegir un color parecido al del pelaje de su animal. Así tendrá que aspirar con menos frecuencia y podrá recibir una visita inesperada sin preocuparse por ello. Los estampados también son de gran ayuda: los ornamentos y los dibujos disimulan algún que otro pelo, incluso en colores bastante contrastados. Quienes tengan perros grandes deberían buscar alfombras con un reverso especialmente antideslizante. Aunque todas las alfombras se sujetan bien al suelo por su cara inferior, un perro grande puede llegar a vencer esa sujeción. Así irá sobre seguro.
Las alfombras de exterior, o las etiquetadas como «de interior y exterior», son especialmente resistentes. Y las hay con diseños al menos tan bonitos como los de cualquier otra alfombra.
Ventajas de las alfombras para gatos y perros
Una alfombra elegante no solo embellece una habitación y crea un ambiente acogedor, sino que además puede aportar otra ventaja a quienes tienen mascotas. Las mascotas, ya sean gatos, perros, conejos o cobayas, son conocidas por sus uñas afiladas. Sobre todo los perros grandes pueden dejar arañazos con facilidad en suelos de parquet y laminado.
Con la alfombra adecuada esto se evita. Además, las alfombras son buenas para las mascotas porque también cuidan sus articulaciones: sobre un suelo liso ya no resbalan ni corren el riesgo de lesionarse.
Lo decisivo: un material resistente y el color
Que a alguien le gusten las alfombras coloridas y con muchos motivos o que prefiera alfombras lisas y sobrias depende de sus gustos y de su estilo de decoración. En los hogares con mascotas no es distinto. Para que no se noten los pelos, quienes tienen mascotas pueden además elegir el color de la alfombra en función del color de su animal.
Los pelos claros se ven menos sobre una alfombra clara que sobre una oscura, y viceversa. Por suerte, hay muchas alfombras multicolores en las que tampoco se aprecia enseguida alguna que otra mancha. ¿Qué más es importante a la hora de elegir la alfombra adecuada si se tienen mascotas? Lo decisivo es, sobre todo, el material. La alfombra debe ser resistente, para que el perro y el gato no la destrocen con las uñas en cuanto la conozcan y para que todos en casa disfruten durante mucho tiempo de su nueva alfombra.
Lo ideal: alfombras de fibras resistentes
Para quienes tienen mascotas, las alfombras de tejido plano, como las alfombras de sisal, son una elección excelente. Estas alfombras se tejen a mano y, gracias a su particular elaboración, son resistentes y duraderas. Ya sean redondas, ovaladas, lisas, multicolores o con elaborados motivos decorativos, las alfombras de fibra de sisal se limpian con facilidad e incluso pueden usarse por las dos caras. Si busca más variedad de colores, puede optar por una resistente alfombra de pelo corto. Su elaboración de calidad hace que las alfombras de pelo corto sean a la vez valiosas y duraderas. En colores y variedad de motivos, las alfombras de pelo corto le permiten dar rienda suelta a su imaginación y crear acentos completamente nuevos en cualquier estancia.
También son adecuadas para quienes tienen mascotas las atemporales alfombras kilim. Un kilim de tejido plano se teje a mano con lana virgen pura, se puede usar por las dos caras y es sumamente resistente. La altura de las fibras suele ser de 0,6 cm, la medida perfecta, ya que así las uñas de las mascotas no las desgarran. Además, un kilim con motivos elegantes atrae todas las miradas.
Si busca una alternativa algo más suave, pero igual de apta para el día a día, también puede considerar los modelos Gabbeh. Las alfombras Gabbeh especialmente robustas suelen ser de lana virgen densa y tienen la estabilidad suficiente para resistir mejor la vida diaria con un perro o un gato. Lo importante es que el pelo sea más bien corto, para que los pelos de la mascota se quiten con más facilidad y las uñas no se enganchen tan rápido en las fibras.
¿En qué más deberían fijarse los dueños de mascotas al comprar una alfombra?
Casi todos los dueños de mascotas presencian al menos una vez al día los cinco minutos de locura de su animal, cuando la pequeña bola de pelo corre como loca por toda la casa. Por eso, si la alfombra no es lo bastante grande como para quedar sujeta por muebles como el sofá o las mesas, una alfombra antideslizante es una buena idea.
Es cierto que hay algunas alfombras que resisten el deslizamiento, como por ejemplo las alfombras Gabbeh de pasillo, pero también se puede recurrir sin más a una base antideslizante, que se puede colocar debajo de cualquier alfombra. También las alfombras de exterior e interior de fibras sintéticas, como el acrílico, el poliéster o el polipropileno, son resistentes y, al mismo tiempo, suelen ser antideslizantes. Además, las alfombras de interior y exterior de fibra sintética son aptas para suelo radiante, amortiguan el ruido de las pisadas y se pueden lavar. Así que, si a su mascota le ocurre algún «percance», los olores desaparecen enseguida de las alfombras de fibra sintética.
¿Qué alfombras deberían evitar los dueños de mascotas?
Si tiene mascotas, no es aconsejable comprar una mullida alfombra de pelo largo, una alfombra de piel ni una alfombra shaggy para su hogar. No solo las uñas de perros y gatos pueden ser la perdición de una alfombra de pelo largo: a la inversa, también los animales pueden hacerse daño si se les quedan las uñas enganchadas en los bucles de la alfombra. Si aun así desea sentir algo mullido bajo los pies, decídase por una alfombra de Nepal de calidad o por una colorida alfombra Gabbeh. Tanto las alfombras de Nepal como las Gabbeh se anudan a mano con lana virgen pura, por lo que son especialmente fáciles de cuidar y repelen la suciedad. Y si a toda costa desea una alfombra persa de seda de Cachemira o de lana kork, fruto de una laboriosa artesanía clásica, lo recomendable es colocarla en una habitación a la que las mascotas no tengan acceso.
¿Y si, aun así, algo sale mal?
Por supuesto, hay imprevistos que pueden poner a prueba incluso a las alfombras recomendadas para quienes tienen mascotas. En ese caso, lo mejor es combatir las manchas con remedios caseros conocidos, como la sal, el agua con gas, el detergente en polvo o la espuma de afeitar. Contra los malos olores ayuda una mezcla de agua y vinagre. Y contra el pelo de animal más rebelde, ese que ni la aspiradora consigue quitar, funcionan los rodillos quitapelusas o unos guantes de goma humedecidos, que atraen los pelos como por arte de magia.
